16 Septiembre 2018

ESPAÑOL 

Estas últimas dos semanas en la vida de Gabrielle han sido bastante agitadas. La semana pasada encontré una bola masiva en mi hombro izquierdo y fui a ver al médico al respecto. Echó un vistazo a la cosa e inmediatamente me dio malas noticias de que esto podría haber sido causado por una de cuatro cosas; 1 - una infección viral que se me había pegado en alguna parte, 2 - Tuberculosis, 3 - VIH / SIDA y 4 - un tipo de cáncer. Como se puede imaginar, esta noticia no me gustó y francamente me sorprendió escucharla. Él promovió la conversación diciéndome que la única manera de averiguar con certeza de qué se trataba era retirar quirúrgicamente la pelota de mi hombro y enviarla a un laboratorio para una biopsia. Fui admitida en el hospital a la mañana siguiente y todo lo que podía pensar eran los números 3 y 4 (SIDA y Cáncer). Si tuviera alguna de esas cosas, eso significaría que mi vida estaba a punto de cambiar para peor y estaba aterrorizada

Seguí con la cirugía; la sensación que se tiene cuando se está en una mesa de operaciones, justo antes de que le inyecten la anestesia, justo antes de que le pongan la máscara de respiración sobre la boca, es algo que nunca olvidaré. He estado en esa situación muchas veces antes y esto me resulta familiar; Me sentí extrañamente en paz en ese momento en particular y no estoy realmente segura de por qué fue eso. Me desperté en una cama en una habitación privada en el hospital, supe que finalmente me la habían sacado y que había sido enviada a los laboratorios. Durante mi consulta con el médico, me dijo que el laboratorio se tardaría un par de días en descifrar la razón detrás de la pelota; Tuve que esperar tres días para descubrir cuán enferma estaba realmente. Durante tres días y tres noches me confinaron a una casa, me iban a mantener en cuarentena por si la enfermedad era tuberculosis. Tres días y tres noches de infierno fue lo que sufrí emocionalmente, sin saber como este asunto iba a impactar mi vida.

El viernes por la mañana finalmente llegaron los resultados y recibí la noticia de que lo que era era una horrible infección viral que se me había pegado durante mi viaje a Ciudad del Cabo la semana anterior. Todo lo que tenía que hacer para recuperarme de la infección era pasar por una semana de antibióticos. De repente sentí como si me hubieran quitado un peso masivo de los hombros, estaba en paz. Lo principal que aprendí de este episodio fue que la gran cantidad de medicación que estaba tomando como parte de mi transición ahora estaba arruinando mi sistema inmunológico y tenía que hacer algo al respecto. Con eso en mente, espero con ansias el día en que me haga una Orquidectomía y ya no tenga que tomar todo lo que estoy tomando diaria mente...

ENGLISH

These past two weeks in the life of Gabrielle have been quite eventful. Last week I found this massive lump on my left shoulder and I went to see the doctor about it. He had one look at the thing and immediately dropped bad news on me that this could have been caused by one of four things; 1 - a viral infection that I had picked up somewhere, 2 - Tuberculosis, 3 - HIV/AIDS and 4 - a type of Cancer. As you can imagine I was not pleased by this news and quite frankly I was shocked to hear it. He furthered the conversation by telling me that the only way to find out for sure what it was was to surgically remove the ball from my shoulder and send it to a lab for a Biopsy. I was admitted into hospital the very next morning and all I could think about was numbers 3 & 4 (AIDS & Cancer) - if I had either one of those things it would have meant that my life was about to change for the worst and I was terrified.

I went through with the surgery; the feeling you get when you’re on an operating table, just before they inject the anesthetic into you, just before they put the breathing mask over your mouth is one that you never forget. I’ve been in that situation many many times before and this just felt familiar; I felt strangely at peace in that particular moment and I’m not really sure why that was. I woke up on a bed in a private room at the hospital and knew that it was finally out of me and that it had been sent to the labs. During my consultation with the doctor he had told me that it took a couple of days for the lab to decipher the reason behind the ball; I had to wait three days in order to find out just how sick I really was. For three days and three nights I was confined to a house, I was to be held in quarantine just in case the disease was Tuberculosis. Three days and three nights of hell was what I went through emotionally, not knowing of my lifespan was about to be cut short.

Friday morning finally came and I got the news that all it was was a horrible viral infection that I had gotten during my trip to Cape Town the previous week. All that I needed to do in order to recover from it was go through a week’s worth of antibiotics. It suddenly felt as if a massive weight had been taken off my shoulders, I was at peace. The main thing that I learned from this episode was that the heavy amounts of medication that I was taking as part of my transition where now fucking up my immune system and something had to be done about that. With that in mind I now look forward to the day I get an orchiectomy and no longer have to take all of these meds...